Brutalidad policíaca: Ya basta

Chicago medical students from UIC and Rush participated in a nation wide action, “White Coats for Black Lives.” It was a response to the non-indictment of officers involved in the deaths of Eric Garner and Mike Brown
Chicago medical students from UIC and Rush participated in a nation wide action, “White Coats for Black Lives.” It was a response to the non-indictment of officers involved in the deaths of Eric Garner and Mike Brown

[dropcap]A[/dropcap]lgunos eventos no sólo siguen como parte de nuestra historia colectiva, sino también de nuestra psique con nombres memorables como Pearl Harbor, Columbine y 9-11. Hoy, el uso de ‘hashtags’ en la media social ha sido la herramienta que no sólo graban eventos en lo profundo de mentes de la gente, sino que también difunden mensajes importantes como llamado a la acción, demandas e incluso petición de ayuda. Actualmente, parece haber un movimiento simultáneo en todo el orbe contra autoridades que abusan de su poder y acaban con la vida de muchos, en especial jóvenes. El movimiento se ha vuelto viral en todo el mundo. Incluso mientras usted lee este artículo, protestas silenciosas, exhibición teatral y olas violentas recorren pueblos rurales y ciudades atareadas.

Recién, para llamar la atención a casos recientes en EEUU, gente en Nueva York, St. Louis, Chicago, e incluso Londres, ha tomado las calles en masa para protestar las últimas decisiones de Grandes Jurados de EEUU, que fallaron en castigar a oficiales de policía en los asesinatos de víctimas debido a fuerza excesiva. En cada caso, la víctima ha sido un joven negro.

Como resultado, los nombres Tamir Race, John Crawford, Michael Brown, Eric Garner y otros ahora se fusionan para representar al hombre negro, caído a menudo víctima por estereotipos de no sólo los uniformados, sino también de sus vecinos. Quizá más horribles que crímenes de odio a causa del que lo hizo, tales violaciones y mal uso de poder de la policía han resultado en muchas muertes. Su tarea de proteger se ha vuelto poder para acosar. Su responsabilidad de servir se ha vuelto poder para intimidar. Hasta hoy, el ambiente ha sido de temor y opresión, haciendo a la gente de esas comunidades indefensa. Pero recién, la gente ha volteado el libreto y tomado sin temor autoridad. Quienes protestan, incluso famosos como Andre Hawkins de los Cafés de Cleveland, usan playeras, llevan señales y dejan mensajes en sus páginas de media social como #ICantBreathe y #BlackLivesMatter.

En Ferguson, Mo., gente protestó la muerte de Michael Brown, hombre desarmado baleado por la policía. En la Ciudad de Nueva York, ha habido “muertes” fingidas donde la gente yace en el piso simulando su muerte como la de Eric Garner, hombre asfixiado fieramente por más de un policía que eventualmente evitó que respirase. Él era cuestionado por vender cigarros ilegalmente, un crimen no violento. Su hija fue una de muchos yacientes en el sitio donde su padre fuese asesinado asfixiado. Desde las protestas masivas, concejales de Chicago han llamado a la atención la táctica de usar asfixia en sospechosos y se han movido para prohibirlo junto con policías y guardias de seguridad, pero aún no votan en el Concilio Municipal. Ha habido también pláticas de un programa piloto donde algunos oficiales usarían cámara corporal. Pero incluso entonces, cámaras pueden no ser la solución si esos ataques y homicidios no son castigados sin importar evidencia en video en la mayoría de los casos.

Algunas víctimas, como John Crawford, quien parece haber desaparecido en el fondo, son aún una de Las muchas razones por las que quienes protestan han tomado las calles bloqueando el tráfico como fue hecho en el Lake Shore Drive en Chicago. Crawford fue baleado por oficiales de policía dentro de un Walmart en Ohio mientras él distraído hablaba por teléfono, llevando un arma de juguete que levantó de uno de los aparadores de la tienda. Otro comprador marcó 911 para reportar a un hombre apuntando un arma a chicos. El video de vigilancia de la tienda no corrobora la historia de quien llamó y muestra claramente cómo la policía falló en advertir al hombre a tiempo antes de balearlo a muerte en el lugar. Un gran jurado no condenó a los oficiales en ese caso tampoco.

Montserrat Casanova was one of the protestors on Monday. Photo by Alex Hernandez
Montserrat Casanova was one of the protestors at the Mexican Consulate in Chicago. Photo by Alex Hernandez

En México, impactante, 43 estudiantes fueron hechos “desaparecer” en septiembre de este año. Un alcalde local y su esposa con lazos con un cártel fueron responsables de su desaparición y los estudiantes de colegio se presumen muertos luego de interrumpir un discurso de la esposa del alcalde. Dos miembros de la pandilla confesaron haber matado y subsecuentemente quemado los restos luego que la policía local, por orden de la esposa del alcalde, los entregaran para que se “encargaran de ellos”. Aunque la pareja huyó y estuvo a salto de mata por algún tiempo, eventualmente fueron hallados escondidos y fueron arrestados. Pero su captura no basta para disminuir la ira de los ciudadanos y consolar el dolor de quienes lloran las 43 vidas.

A causa de eso, “#YaMeCanse”, o “Ya basta, estoy cansado”, se ha vuelto viral en todo el orbe tocante a la desaparición masiva y asesinatos de los estudiantes. La frase fue adoptada de un discurso dado por Jesús Murillo Karam, procurador general de México. A la conclusión de la conferencia de prensa, Murillo exclamó que ya bastaba y que estaba cansado. El comentario incendió más controversia, lo que llevó a algunas protestas violentas, al punto de incendiar el palacio presidencial y exigir al Presidente Enrique Peña Nieto renunciar a su puesto. Su término de 6 años inició en 2012. Mexicanos y quienes lloran por igual en todo el orbe han señalado mediante sus acciones y demostraciones unificadas que también están cansados de la corrupción del gobierno, temor y muertes masivas.

Ayotzinapa es el nombre del pequeño pueblo donde los 43 estudiantes, los más de familias pobres campesinas, iban a la escuela para ser maestros esperando regresar a sus hogares para ayudar a aliviar el bulto de la pobreza. Esto también s eha cantado en todo el orbe en la media social y demostraciones en vivo tan lejos como Japón y Europa. El 20 de noviembre, vecinos de las comunidades La Villita y Pilsen de Chicago se reunieron y marcharon por los estudiantes asesinados y sus familias.

Ya que las olas de protesta se hinchan para hablar de violencia por la policía y otras entidades de la autoridad, gente de toda raza se ha unido a la conversación. Tópicos como racismo y discriminación regresaron a la mesa. La gente se identifica con las víctimas, tratando de ser oída, trabajando por hacer diferencia en el proceso, interrumpiendo el sistema que lo ha permitido por tanto tiempo. Grupos populares convergen diario, donde muchos futuros líderes seguro que surgirán. Pero más significante aún, es importante notar que se está haciendo historia.

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