Month: November 2018

Toma de protesta de AMLO: 5 curiosidades de Los Pinos, la lujosa mansión presidencial de México que López Obrador convertirá en centro cultural

Los PinosDerechos de autor de la imagen Getty Images
Image caption La Casa Miguel Alemán es una de las cuatro casas que integran el complejo de Los Pinos.

Durante su campaña electoral, Andrés Manuel López Obrador (AMLO) prometió a los mexicanos que no cambiaría su estilo de vida. Por ello, anunció que no viviría en la residencia oficial de los presidentes mexicanos, conocida como Los Pinos.

“Los Pinos se va a convertir en un espacio para el arte, la cultura y la ciencia”, declaró en 2016.

Y así, desde este mismo 1 de diciembre en que AMLO asume la presidencia, una sección de la residencia de Los Pinos será abierta al público.

Lo que aún no se sabe, sin embargo, es dónde vivirá el nuevo presidente. Todavía no se ha confirmado si como anunció en el pasado vivirá en el Palacio Nacional, el grandioso edificio colonial en el centro de la Ciudad de México que es la sede del Poder Ejecutivo.

Dado que Los Pinos no admitía visitas hasta ahora, muchos mexicanos se muestran expectantes y curiosos por conocer cómo es su interior.

BBC Mundo te cuenta cinco curiosidades sobre el recinto que, hasta esta semana, fue únicamente disfrutado por los presidentes de México.

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Image caption “Los Pinos se va a convertir en un espacio para el arte, la cultura y la ciencia”, declaró AMLO en 2016.

1. No siempre fue residencia presidencial

Su historia se remonta a 1853, cuando el patriarca de una de las familias más ricas del país, el doctor José Pablo Martínez del Río, compró parte de las tierras y aguas de la zona conocida entonces como “Molino del Rey”.

Se llamaba así porque, durante el siglo XVI, en esos terrenos que pertenecían a la Corona Española se trituraba trigo para convertirlo en harina.

El nuevo propietario decidió construir entonces una finca a la que llamó “La Hormiga”, porque era la más pequeña de sus propiedades.

Con el paso de los años se fue transformando para convertirse en una residencia que incluía varias casas, caballerizas, capilla y varios estanques con distintas especies de peces y cisnes.

La casa principal, La Casa Grande, era “un chalet de estilo inglés con caminos franqueados por árboles”, se podía leer en la antigua página web oficial de Los Pinos, y era una “magnífica residencia de verano” cercana al entonces pueblo de Tacubaya, donde las familias acaudaladas de la época tenían sus casas de campo.

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Image caption Hasta 1934, los presidentes mexicanos vivieron en el Castillo de Chapultepec.

2. Los terrenos fueron expropiados

Los presidentes mexicanos vivieron hasta principios del siglo XX en el Castillo de Chapultepec.

Pero cuando se creó el Paseo de la Reforma -hoy una de las principales avenidas de Ciudad de México- que unía al castillo con el resto de la ciudad, La Hormiga quedó situada en un punto intermedio y estratégico para el gobierno.

Era además la conflictiva época de la revolución mexicana, por lo que el entonces presidente Venustiano Carranza decidió en 1916 expropiar las tierras de los Martínez del Río para que la finca fuera ocupada por miembros de su gabinete.

El argumento que se dio fue que “el gobierno la necesitaba”.

Posteriormente, en la toma de posesión de Lázaro Cárdenas en 1934, se anunció que el nuevo presidente no viviría en el Castillo de Chapultepec sino en la finca La Hormiga.

Pero como el nombre no era adecuado para una residencia presidencial, Cárdenas lo bautizó como Los Pinos. Según algunas teorías, el nombre lo eligió en recuerdo a la huerta en Michoacán donde se enamoró de su esposa, Amalia Solórzano.

Los siguientes presidentes también vivieron allí, lo que convirtió a Los Pinos en la residencia oficial de los presidentes de México.

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Image caption Vicente Fox, en la imagen con el entonces presidente de Pakistán, Pervez Musharraf, ordenó convertir la Casa Miguel Alemán en oficinas.

3. Una mansión de “estilo afrancesado”

Los primeros presidentes que habitaron Los Pinos vivieron en el chalet de estilo inglés construido originalmente en el terreno y que actualmente es llamada Casa Lázaro Cárdenas.

Pero cuando llegó Miguel Alemán, quien gobernó México de 1946 a 1952, decidió hacer un cambio radical en la residencia y mandó construir una segunda casa más grande y funcional.

El proyecto resultó en una mansión de estilo francés de unos 5.700 metros cuadrados y distribuida en tres niveles con habitaciones para la familia, salones oficiales, oficinas y salas de juegos.

Como describe el escritor mexicano Víctor Hugo Rodríguez en su libro “Los Pinos: Esta es tu casa”, para construir y decorar la casa que ahora se conoce como Casa Miguel Alemán “se buscó entre lo mejor del estilo imperial afrancesado”.

“Se mandaron a hacer muebles ex profeso en los estilos Luis XV y Luis XVI… porcelanas de Sévres, de Meissen y de Limoges, candiles de cristal checoslovaco…”, agrega.

Sin embargo, la construcción tardó cinco años en esta finalizada, por lo que Miguel Alemán y su familia sólo pudieron disfrutarla durante un año hasta que finalizó su sexenio presidencial.

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Image caption AMLO dijo en 2016 que posiblemente viviría en el Palacio Nacional, el grandioso edificio colonial ubicado en el centro de la Ciudad de México.

4. Más presidentes y más casas

El siguiente mandatario mexicano, Adolfo Ruiz Cortines (1952-1958) también mandó construir una casa -la tercera en la propiedad- que ahora es llamada Casa Ruiz Cortines.

En ella se encuentra el salón “Los Presidentes”, donde se exponen los retratos de los gobernantes que han vivido en la propiedad, y el salón “Venustiano Carranza” que se utiliza para eventos oficiales.

Todos los siguientes mandatarios, todos del Partido Revolucionario Institucional (PRI) que gobernó México durante 70 años, vivieron en la Casa Miguel Alemán.

Pero en 2000, cuando Vicente Fox del Partido Acción Nacional (PAN) llegó a la presidencia, decidió que la Casa Miguel Alemán era demasiado grande para su familia y ordenó instalar allí oficinas.

Fox escogió para vivir una propiedad más pequeña ubicada dentro de Los Pinos conocida como Las Cabañas, la cual se convirtió en la cuarta casa dentro de los límites de la residencia presidencial.

El siguiente presidente, Felipe Calderón, también del PAN, optó igualmente por vivir en Las Cabañas.

Pero el presidente saliente, Enrique Peña Nieto, quiso ubicar su residencia en la Casa Miguel Alemán, por lo que se llevaron a cabo nuevas remodelaciones para reconvertir lo que eran oficinas en la nueva casa presidencial.

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Image caption Los Pinos tiene una superficie de 56.000 metros cuadrados de construcción. En la imagen, la limusina de Barack Obama durante su visita a México en 2009.

5. Más grande que la Casa Blanca

Los Pinos está actualmente conformada por cuatro casas que en total tienen 56.000 metros cuadrados de construcción. Es una superficie 14 veces superior a la de la Casa Blanca.

Dentro de los límites de la residencia presidencial se encuentran también dos grandes calzadas: la de los Presidentes, que fue inaugurada por Vicente Fox y donde se colocaron bustos de políticos ilustres; y la de la Democracia.

También hay dos edificios de oficinas, dos salones independientes, una plaza, varios jardines, piscinas, un complejo de frontones, un stand de tiro y campos de polo.

Asimismo, Los Pinos alberga las instalaciones del Estado Mayor Presidencial, el cuerpo militar encargado de la seguridad del presidente y que ahora, como anunció el nuevo presidente López Obrador, pasará a formar parte de la secretaría de Defensa Nacional.

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Tsunami en Indonesia: “Estaba segura de que las olas habían matado a mi hijo”

Jumadil, un niño 5 años, construía castillos de arena en la playa cuando se produjo el terremoto y tsunami que azotó la isla indonesia de Célebes el pasado mes de septiembre.

Un familiar fue a buscarlo, pero en la playa solo encontró cadáveres.

“Estaba segura de que las olas habían matado a mi hijo”, relata su madre, Susi Rahmatia.

Comenzó entonces la búsqueda desesperada. Por poblados vecinos, hospitales y hasta por redes sociales.

Fue así como, a través de una página de Facebook para sobrevivientes, lograron dar con el pequeño.

La esposa de un imán local, Sartini, se lo había encontrado en una comisaría de policía después del terremoto.

Una cicatriz confirmó la identidad del pequeño, que volvió a casa una semana después del tsunami abalanzándose a los brazos de su madre.

“Me abrazó tan fuerte, como si nunca fuera a soltarme, sus piernas me envolvieron como un mono”, recuerda Susi.

Cientos de niños fueron separados de sus padres por el terremoto y posterior tsunami. De momento, solo 14 han conseguido reunirse con sus familias.

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Toma de protesta de AMLO: las medidas más polémicas de López Obrador para acabar con la violencia en México

Legalización de algunas drogas, un eventual desarme de grandes bandas criminales, la negociación de amnistía a delincuentes y la creación de una Guardia Nacional.

Estas son algunas de las medidas del plan para combatir la violencia y pacificar a México anunciadas por Andrés Manuel López Obrador (AMLO).

El Plan Nacional de Paz y Seguridad, que propuso López Obrador, se trata de un programa distinto al aplicado en los últimos gobiernos, que se centró en reforzar las fuerzas militares para combatir la delincuencia.

El planteamiento del presidente propone cambiar el rumbo de la estrategia de la seguridad:

“No se puede enfrentar la violencia con la violencia”, dijo López Obrador en la presentación del plan.

“No se puede apagar el fuego con el fuego. No se puede enfrentar el mal con el mal”.

El programa de pacificación se presenta en momentos que el país vive la mayor ola de violencia e inseguridad desde la Revolución Mexicana (1910-1915), señaló Alfonso Durazo, propuesto como secretario de Seguridad Pública y Protección Ciudadana.

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Copa Libertadores River Plate – Boca Juniors: la Conmebol fija la final en Madrid el 9 de diciembre con ambas hinchadas

Última hora

La Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol) anunció este jueves que escogió el estadio Santiago Bernabéu en Madrid (España) como escenario para jugar la final de la Copa Libertadores entre River Plate y Boca Juniors.

La Conmebol estableció que el partido se dispute el domingo 9 de diciembre a las 19:30GMT (16:30 hora de Buenos Aires) y con hinchada de los dos equipos.

El partido de vuelta entre los históricos rivales argentinos, que empataron 2-2 en el juego de ida, fue suspendido el 24 de noviembre después de que el bus de los jugadores de Boca fuera atacado por presuntos hinchas de River a las afueras del estadio Monumental en Buenos Aires.

El presidente de la Conmebol, Alejandro Domínguez, confirmó que el partido será en Madrid luego de que se dio a conocer un comunicado que detalló las sanciones a River, entre ellas una multa por US$400.000 y la prohibición de jugar con público como local en competencias internacionales.

La Conmebol, sin embargo, desestimó la petición de Boca de descalificar a River por lo sucedido.

La decisión de apostar por el estadio del Real Madrid se da tras días de especulación sobre si se jugaría en Doha, Miami o Asunción, entre otras opciones. También se dijo que el partido podía no jugarse del todo si el Tribunal Disciplinario del organismo daba toda la razón a Boca.

Domínguez aseguró que la decisión de jugar en el Bernabéu fue tomada con el consentimiento del presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, el jefe de Gobierno español, Pedro Sánchez, y el presidente de la FIFA, Gianni Infantino.

El martes la Conmebol anunció que, debido a los “hechos delictuales” que llevaron a la suspensión de la vuelta en cancha de River, resultaba “prudente” jugar el partido fuera de Argentina.

Como suele ser en Argentina, ese partido estaba pautado para jugarse sin hinchada visitante. Pero eso no evitó los incidentes.

Derechos de autor de la imagen AFP
Image caption El operativo policial no evitó que supuestos hinchas de River Plate agredieran el autobús de Boca Juniors el pasado 24 de noviembre.

Análisis de Daniel Pardo, corresponsal de BBC Mundo en Buenos Aires

Los argentinos están -y quizá permanezcan por años- divididos en su interpretación de lo que pasó con el bus de Boca.

Las versiones van desde un supuesto montaje de Boca para no jugar hasta una venganza de la barra brava de River por haber sufrido un allanamiento policial el día anterior al partido.

Esta última, pese a que no hay imputados formales, ha sido la versión más mencionada por las autoridades de la ciudad, quienes sin embargo admitieron errores en el operativo de seguridad.

Muchos sentirán alivio por el hecho de que por fin se haya fijado una sede y el partido se juegue.

Pero la sensación para muchos argentinos es agridulce, pues parte de la mística de este clásico, la razón por la cual no hay evento similar en el mundo, es que se da en simbólicos estadios y con la presencia de eufóricas y coloridas hinchadas.

Que el partido no se pueda jugar en Argentina demuestra la crítica situación que atraviesa el fútbol local, intoxicado por corrupción, violencia e intereses extradeportivos.

Por mucho que se juegue, el partido más esperado de todos los tiempos probablemente sea más recordado por los escándalos que por el fútbol mismo.

El presidente de Argentina y expresidente de Boca, Mauricio Macri, anunció que busca acelerar una ley de barras bravas para controlar la violencia en el fútbol, que ha dejado 140 muertos en las últimas dos décadas.

En plena celebración de la cumbre del G20 en Buenos Aires, cuando el mundo entero estaba mirando a Argentina, Macri y muchos argentinos se mostraron frustrados por haber protagonizado un “bochorno“.

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“Viajé más de 6.000 km para encontrar a mi padre”

Mim Shaikh.Derechos de autor de la imagen Mim Shaikh
Image caption Mim Shaikh se propuso encontrar a su padre, del que nadie sabía nada desde hacía 26 años.

El sobre sellado está en mi escritorio. Sé lo que hay dentro, pero todavía me da miedo mirarlo. Se me acelera el corazón mientras lo abro con cuidado y acerco las imágenes a la luz.

Hay tres fotos de un hombre que no reconozco.

De un tiempo que no recuerdo.

Nunca antes había tenido una imagen de mi padre.

Ahora la veo.

El viaje para encontrar a mi padre comenzó en el desván de mi apartamento de Londres en enero de este año. Ahí es donde me senté a mirar estas fotos suyas por primera vez.

Soy hijo único y mis padres se separaron cuando yo era un bebé. Nadie en la familia había sabido nada de él desde entonces. Pero siempre supe que llegaría un momento en mi vida en el que necesitaría ver a mi padre, aunque fuese sólo una vez.

Derechos de autor de la imagen Mim Shaikh
Image caption Mim, de 27 años, es locutor de radio en la BBC y también trabaja como actor.

Tengo 27 años y vivo en el sur de Londres. Crecí en Birmingham y fui a la Universidad de Leeds, donde presenté un programa de música en la radio estudiantil. El programa se hizo popular y ganó algunos premios, lo que me llevó a mi trabajo actual como presentador de radio en BBC Radio 1Xtra.

También hice algunos trabajos como actor: mi primer largometraje, “Freehold” -una película de terror con elementos cómicos-, se estrenó en 2017. Hace poco conseguí un papel en la nueva serie de la BBC “Informer”.

Estaba satisfecho con mi vida, pero antes de comenzar este viaje siempre sentí que había algo que no estaba resuelto.

Nadie había visto a mi padre en los últimos 26 años. Lo único que tenía eran fotos de tres décadas atrás, el año en el que se casó con mi madre y su nombre, que aparecía en mi certificado de nacimiento. La idea de tratar de encontrar a un hombre del que sabía tan poco parecía casi inconcebible. Tenía miedo del impacto emocional de descubrir que estaba muerto, de saber que no quería verme o, simplemente, de no encontrarlo.

Y estaba enojado con él.

Me crió mi abuela, al lado de mi madre, y viví un tiempo con una amiga de la familia.

Mi madre tenía una enfermedad mental y nunca pudo hablarme de mi padre ni de su relación.

Pero sé por mi familia que no terminó bien.

Se conocieron a través de un anuncio en un periódico que él escribió para encontrar esposa, y la hermana de mi abuela pensó que harían buena pareja.

Cuando las cosas se pusieron feas, mi abuela hizo lo que tenía que hacer: alejar a su hija de él.

A medida que me hacía mayor, me preguntaba qué sucedió exactamente.

¿Todos los niños son la semilla de su padre? Si mi padre era malo, ¿eso significaba que yo también estaba destinado a ser malo?

Derechos de autor de la imagen Mim Shaikh.
Image caption Los padres de Mim se conocieron porque él puso un anuncio en el periódico para encontrar esposa.

Decidí que si realmente iba a buscar a mi padre, lo convertiría en un proyecto de trabajo. Quería documentar el viaje, pasara lo que pasara. Propuse a BBC Three la idea de hacer un documental porque pensé que mi historia -un hijo que intentaba volver a conectar con su padre- era algo con lo que los jóvenes podían sentirse identificados.

En este punto, mi padre todavía no era una persona real para mí, sino solo una colección fragmentada de fotos e historias filtradas a través de mis familiares. Estaba decidido a tener la mente abierta y a ser lo más objetivo posible para descubrir qué sucedió, y lo que pensaba y sentía realmente.

El primer lugar al que fui para buscar a mi padre fue el Centro de Archivos de la Ciudad de Westminster. Contiene los índices publicados de nacimientos, matrimonios y defunciones, y necesitaba el certificado de matrimonio de mis padres. La búsqueda se alargó durante horas, pero valió la pena.

Mi padre se llamaba Khalid Wralk. Me sorprendió descubrir que ya había estado casado antes de conocer a mi madre. Ese matrimonio se había disuelto. Además, descubrí que él tenía 50 años cuando ella tenía 31. Una diferencia de 19 años de edad significaba que ahora él tenía 78. Se me encogió el corazón: era probable que ya hubiese fallecido.

Después de este descubrimiento, algo cambió en mi mente.

Un poco de la ira que sentía se convirtió en un pequeño deseo de comprensión.

Derechos de autor de la imagen Mim Shaikh.
Image caption Mim sólo tenía unas fotos de su padre de hacía 30 años.

Hablé con miembros de mi familia, incluida Zahida, una amiga que me cuidó mientras mi abuela se dedicaba a cuidar de mi madre (que estaba enferma). Me mostró algunas fotos mías de la infancia. Quería saber por qué se separaron mis padres.

Zahida me dijo que había oído que el comportamiento de mi padre hacia mi madre “no era muy bueno” y que mi madre había estado muy enferma. Siempre había sabido que la enfermedad de mi madre empeoró durante su relación con mi padre. Me dijeron que incluso había sido agresivo con ella. Pero yo quería el otro lado de la historia.

El certificado de matrimonio de mis padres demostró que mi padre había vivido en Dudley, en la región de West Midlands, una ciudad muy cercana a Birmingham.

Revisé el censo con la esperanza de que hubiera regresado, pero no había ninguna dirección actual registrada a su nombre. Pasé por todas sus casas anteriores, incluida una en la que aparentemente había vivido con su primera esposa, pero nadie lo recordaba.

Me di cuenta de que tal vez nunca lo encontraría, y de que había algo en mí que tal vez nunca se resolvería.

No me quedaban muchas pistas por seguir. Llamé a un político local que, según me habían dicho, conocía a mucha gente de la zona. No conocía a mi padre, pero me habló de una mezquita en el antiguo barrio de mi padre. Era una posibilidad remota, pero le pedí que me concertara una reunión con ellos.

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Image caption Zahida (derecha), una amiga de la familia, le dio a Mim fotos de su infancia.

Los tres líderes de la mezquita Cradley Heath vivían en la zona desde hacía años y conocían a todo el mundo en la comunidad. Uno de ellos llevaba 51 años en la ciudad.

Les mostré algunas fotografías de mi padre, sin querer hacerme muchas ilusiones. Por aquel entonces ya había acabado en varios callejones sin salida.

Miraron las fotografías concienzudamente y asintieron con la cabeza. “Sí”, dijeron.

Supieron quién era de inmediato.

Uno de los hombres había vivido con mi padre en la misma casa, junto con otras ocho o nueve personas. Estaba seguro al “1.000%” de que conocía al hombre de la foto. Yo no me lo podía creer. ¿Cómo era mi padre?

Los hombres intercambiaron miradas.

“Digámoslo así”, dijo uno. “No tenía muy buena reputación”.

Mi padre era muy impaciente, y no “fuerte”, dijeron los hombres. Pero estaba vivo, vivía en Pakistán. Hacía por lo menos 10 años que vivía allí.

Tenían un número de teléfono suyo. Uno de ellos incluso recordaba la dirección de mi padre en su ciudad natal, Thara, en Cachemira, porque había escrito cartas por mi padre, que era analfabeto, cuando vivían juntos.

¿Pakistán? ¿Mi padre estaba en Pakistán?

Yo estaba tambaleándome.

Tardé unos días en asimilarlo. Pero había llegado tan lejos que ahora solo había una opción: iría a Pakistán a encontrar y conocer a mi padre.

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Image caption Cuando supo que su padre vivía en Pakistán, Mim no dudó y se fue a buscarlo.

Tenía miedo de que me rechazase, así que intenté llamarlo primero. Mi padre colgó el teléfono. Dos veces. Pero después de todo lo que había pasado, no estaba dispuesto a rendirme.

Así que le escribí una carta y le dije que quería ir a verlo en julio. “Estoy viajando a tu país y, a cambio, solo necesito una hora de tu tiempo. Eso es todo lo que quiero. Por favor, por el hijo que trajiste al mundo, permítete tener una conversación con él”.

Aterricé en Islamabad, Pakistán. Los colores, los sonidos y, sobre todo, el tráfico me eran ajenos.

Llamé a mi padre. No quería verme.

“Que estés en Pakistán, ¿qué relación tiene conmigo?”, dijo.

Apagó el teléfono.

Yo estaba completamente abatido. Me sentía rechazado. No tenía sentido. Había viajado desde tan lejos y no podía entender por qué no quería verme.

Pero esa noche recibí un mensaje de mi padre. Quería hablar. Me explicó que el día anterior se quedó en shock al saber que yo estaba en Pakistán. Dijo que quedaría conmigo pero se negó a que hubiese cámaras. Así que nuestra primera reunión no fue filmada por respeto a sus deseos.

Mi padre vive en Thara, un pequeño pueblo a unas dos horas de Islamabad. A lo largo del viaje sentía una mezcla de nerviosismo y expectación. No esperábamos ninguna recepción, pero cuando nuestro coche se detuvo, nos encontramos con una multitud de entre 10 y 20 hombres, todos vestidos con ‘shalwar kameez’ (el tradicional traje pakistaní).

“Oh, Dios mío”, pensé. “¿Cuántas personas vinieron aquí?”

La puerta del auto se abrió. Mis ojos se clavaron en un hombre, y sus ojos en mí.

Ese era mi padre.

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Image caption Mim reconoció a su padre en el instante en el que lo vio.

Tenía una barba blanca bien cuidada y parecía frágil pero saludable. Lo reconocí al instante. No tenía recuerdos de él, pero sabía que era sangre de su sangre. No tuve que mirar a nadie más para saber que ese era mi padre.

Yo tenía una caja de mangos en la mano. La dejé en el suelo y lo abracé. Empezó a llorar. En ese momento no sentí nada hacia ese hombre, y eso me sorprendió. Estaba bloqueado. Creo que todavía me estaba protegiendo de lo que estaba a punto de suceder. Después me di cuenta de que necesitaba algo de tiempo para poder procesarlo mentalmente.

“Qué bien”, dijo mi papá a los que nos rodeaban. “Es mi hijo. Hizo de todo por llegar a su padre. Vino a Pakistán y nos abrazamos”.

Al final me quedé unos días en Thara. No esperaba una bienvenida tan cálida en la familia. Nos tomamos fotos juntos. Jugué al cricket con mis dos hermanos menores y conocí a mi hermana.

Viví toda la vida anhelando hermanos y hermanas, y fue maravilloso estar con ellos. Ahora sé que puedo tener una relación más profunda con ellos si lo quiero en el futuro.

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Image caption Mim siempre había deseado tener hermanos, y por fin pudo conocerlos.

Mi padre incluso se abrió ante mí. Pude hablar con él sobre la ruptura de su matrimonio con mi madre. Él negó firmemente haber abusado de ella y dijo que la familia de mi madre conspiró para alejarme de él.

Nunca sabré con certeza lo que sucedió entre mis padres, ya que mi madre no puede contármelo y escuché versiones contradictorias de diferentes personas. Pero en la casa de mi padre vi que es muy estricto, reacio a negociar y exigente a la hora de tener las cosas de cierta manera.

Estaba agradecido de no haber crecido en un entorno como ese. Pero al mismo tiempo mi padre tiene un lado más suave. Lloró cuando me vio y se emocionó a lo largo de nuestro encuentro. Todavía se ríe. Todavía hace bromas. Lo que es seguro es que tiene un carácter complejo.

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Image caption Mim logró encontrar a su padre. Esta historia le ha hecho reflexionar sobre su rol como padre si algún día tiene hijos.

Meses después de esa visita, simplemente acepto lo que viene. No quiero tener expectativas de nada, o fantasear acerca de ser una gran familia feliz.

No hablamos por teléfono todos los días, del estilo “oye, ¿qué has cenado esta noche?”. Pero hablamos de vez en cuando, siempre que tenemos la oportunidad.

No me puedo creer que estemos en contacto y tengamos relación. Todo esto me enseñó que si alguna vez tengo hijos, no quiero que estén tanto tiempo sin conocer a su padre.

¿Esta experiencia me ayudó a entender quién soy? Bueno, viví una vida muy diferente a mi padre. Crecí en un país occidental. Recibí mucho amor y apoyo de mis amigos y familiares. No creo que sea tan estricto como él, y creo que también soy más reflexivo.

Pero a pesar de que mi padre y yo somos muy diferentes, tengo su ADN. Hay una cosa que noté que tenemos en común. Durante el tiempo que estuve con él, lo recuerdo riéndose de algo que a mí no me pareció gracioso. Se ríe de cosas muy raras a veces. Me confundía un poco, hasta que me di cuenta de que yo hago exactamente lo mismo. Siempre me río de cosas raras.

Al menos en ese sentido, sigo siendo su semilla.

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¿Quiénes serán la “nueva oposición” a AMLO, el presidente más votado en la historia de México?

AMLODerechos de autor de la imagen Getty Images
Image caption “El próximo presidente de la República necesita contrapesos”, dice el politólogo Juan Pablo Galicia.

Andrés Manuel López Obrador (AMLO) se estrena este 1º de diciembre como el presidente con mayor respaldo electoral en la historia reciente de México.

Pero sectores en el país creen que esto puede causar problemas: no parece existir un contrapeso a la fuerza política de AMLO y sus aliados.

La coalición Juntos Haremos Historia que postuló a López Obrador obtuvo la mayoría en el Senado y la Cámara de Diputados, así como en 19 congresos locales en las elecciones de julio de este año.

Los principales partidos adversarios, el Revolucionario Institucional (PRI), Acción Nacional (PAN) y de la Revolución Democrática (PRD), enfrentan las crisis más profundas de su historia.

En este escenario, advierten especialistas, es alta la posibilidad de que se adopten decisiones controvertidas o de forma unilateral.

Algunas, de hecho, ya causaron sacudidas en los mercados financieros, como la propuesta de regular el cobro de comisiones bancarias o el proyecto de una nueva ley minera.

El anuncio de estas enmiendas provocó, en parte, un aumento en el precio del dólar y la mayor caída en tres años en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV).

Esto confirma la necesidad de una oposición real al próximo presidente, opina Juan Pablo Galicia, coordinador de la escuela de Ciencias Políticas en la Universidad Modelo de Mérida, Yucatán.

“El próximo presidente de la República necesita contrapesos“, dice el politólogo a BBC Mundo.

“De otro modo vamos a tener una clase política que, independientemente de la postura ideológica que defienden, no están acostumbrados a que todas sus acciones y decisiones son importantes para la salud financiera del país”.

Nuevos opositores

Por la crisis de los partidos políticos empieza a surgir una nueva oposición a AMLO, como se conoce en México al presidente electo.

Organizaciones empresariales como la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) aseguran que no aceptarán decisiones del nuevo gobierno que causen inquietud en la economía.

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Image caption La Coparmex es uno de los grupos empresariales que cuestionaron a López Obrador en las tres ocasiones que fue candidato presidencial.

“En el sector privado esperamos que no se siga dilapidando la confianza”, dice Gustavo de Hoyos, presidente del organismo.

“Si se vulnera la certidumbre, la desconfianza es un mal compañero para el inicio de un gobierno”.

La Coparmex, por cierto, es uno de los grupos empresariales que cuestionaron a López Obrador en las tres ocasiones que fue candidato presidencial.

No es el único. Decenas de organizaciones y activistas también están en desacuerdo con la idea de AMLO de proponer al Congreso el nombramiento del nuevo Fiscal General de la República (FGR).

Se trata de un organismo autónomo para sustituir a la actual Procuraduría General de la República (PGR), que forma parte del gabinete presidencial.

El movimiento opositor se conoce como “Fiscalía que sirva” y busca que la FGR sea realmente autónoma y que virtualmente “comience desde cero”, como señala en un comunicado.

Si el nuevo presidente propone al fiscal, aunque finalmente sea elegido por el Congreso, pone en riesgo la autonomía del organismo, advierten los activistas.

Así, empresarios, organizaciones civiles y algunos intelectuales y periodistas serán parte de la oposición al próximo gobierno, señala el politólogo Galicia.

“Cada vez es más visible, es una oposición que está en la sociedad civil, en algunos medios de comunicación”, explica.

Un movimiento político ajeno a los partidos, los que además de su crisis interna se resisten a adoptar una posición radical hacia el nuevo gobierno.

En ese escenario “los personajes de la oposición social se radicalizaron”.

La oposición real

¿Qué tan efectiva va a ser esta oposición? No está claro, coinciden especialistas.

Las críticas en redes sociales y medios tradicionales, e incluso algunas protestas en las calles no impidieron decisiones polémicas en el Congreso, donde el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) y sus aliados tienen amplia mayoría desde los últimos comicios.

Morena es el partido que López Obrador fundó hace cuatro años.

Y es que ese movimiento no tiene la fuerza para enfrentar a un personaje con el respaldo de AMLO, explica Julio Serrano Espinosa, académico del Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM).

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Image caption “Con el poder que tiene el presidente electo es difícil que en el corto plazo surja en México un contrapeso real”, señala el académico Julio Serrano Espinosa.

“Con el poder que tiene el presidente electo es difícil que en el corto plazo surja en México un contrapeso real”, dice a BBC Mundo.

“El único es quien tiene una fuerza mayor a cualquier contrapeso interno, y esos son los mercados internacionales, como se hace sentir en los últimos días”.

Es, hasta ahora, uno de los pocos elementos que han logrado frenar algunas iniciativas e incluso cambiar la opinión de AMLO.

Un ejemplo pareció ser la propuesta del coordinador de Morena en el Senado, Ricardo Monreal, de una ley para reducir las comisiones bancarias.

A pocas horas del anuncio el precio en las acciones de algunos bancos en la BMV se desplomó, como ocurrió con Banorte, que perdió 30% de su valor.

López Obrador dijo que no está de acuerdo en modificar la regulación bancaria del país.

Fue un intento por contener la crisis, dicen los especialistas, pero también une muestra del escenario en el país al inicio del nuevo gobierno.

Los grupos empresariales, activistas, comunicadores y medios muestran cierta oposición, afirma Serrano Espinosa.

“Pero ni remotamente tienen el peso de los fondos e inversionistas internacionales. Si se devalúa el peso o se cae la bolsa son cosas que sí llaman la atención del presidente electo”.

“Cuando ha reaccionado el nuevo gobierno es cuando se presentan estas llamadas de atención del mercado internacional”.

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Bitcoin: 3 razones para entender el colapso de la criptomoneda y por qué puede seguir cayendo

BitcoinDerechos de autor de la imagen Getty Images
Image caption En febrero de 2011 el bitcoin alcanzó un valor de US$1.

En el último año el valor de la moneda digital bitcoin ha caído cerca de 80%.

La divisa electrónica pasa por uno de sus peores momentos desde que se creó hace una década. A eso se suma que en 2018 el mercado global de criptomonedas perdió un valor equivalente a US$700.000.

Mientras algunos analistas están hablando de la explosión de una burbuja, otros consideran que se trata de la volatilidad propia de un mercado de alto riesgo.

Las alarmas comenzaron a sonar el domingo cuando el precio de la moneda digital cayó por debajo de los US$3.500.

Aunque en los últimos días el valor se recuperó para situarse un poco más arriba de los US$4.000, la estrepitosa caída del último año sigue dándole dolores de cabeza a los inversionistas.

De todos modos, los que compraron en 2011 a US$1, probablemente sigan durmiendo tranquilos.

Y los que vendieron esas divisas cuando alcanzó su máximo valor, de casi US$20.000 en diciembre de 2017, estarán celebrando sus ganancias.

Con esa vorágine, el carrusel de las criptomonedas no parece apto para personas con problemas cardíacos.

1. Los especuladores entraron en pánico

“Los especuladores entraron en pánico”, le dice a BBC Mundo Naeem Aslam, principal analista de mercado de ThinkMarkets.

Eso hizo que los inversionistas se pusieran a vender bitcoins, causando una drástica caída del precio de la divisa.

Sin embargo, Aslam advierte que este tipo de conductas de pánico financiero suelen ir seguidas por alzas.

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Image caption El valor de la moneda digital ha caído cerca de 80% en el último año.

“No estoy preocupado por esta caída, porque se puede comprar más barato“.

“Compraría incluso más, si el precio cayera bajo los US$3.000, lo cual es bastante probable”.

Pero hay personas que no comparten la visión de Aslam y se están retirando del mercado.

2. La explosión de una burbuja

El gigantesco aumento del precio del bitcoin el año pasado “fue sin lugar a dudas una burbuja“, dice Craig Erlam, analista de mercado senior de Oanda.

“Ahora nos estamos dando cuenta de lo que pasó. No me sorprendería ver una caída del precio bajo los US$1.000, antes de que vuelva a estabilizarse”, agrega.

La tendencia a la baja durante varios meses está haciendo que parezca menos confiable la idea de que un valor cercano a los US$6.000 es un parámetro de estabilidad, agrega.

“La incapacidad del precio de llegar más alto cada vez que hay una subida, no es una buena señal“.

3. “Mineros” desencantados

Los llamados “mineros de criptomonedas” (las personas que generan nuevas monedas digitales cuando sus computadores resuelven ecuaciones complejas) estarían perdiendo el interés en seguir produciendo divisas.

Esta hipótesis se apoya en el hecho de que la cantidad de máquinas dedicadas a generar bitcoins ha disminuido, según la empresa de datos y servicios de criptomonedas Blockchain Ltd.

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Image caption Los “mineros” son personas que generan nuevos bitcoins cuando sus computadores resuelven ecuaciones complejas.

El valor del bitcoin siempre está determinado por la intensidad de la oferta y la demanda. Y si los mineros dejan de generar nuevas monedas, el valor de la divisa cae.

Eso provoca que el mercado pierda la confianza. Y si no hay confianza, la gente se pone a vender aún más.

“Esto ha sido un colapso melodramático”, le dice a BBC Mundo Charles Hayter, cofundador de CryptoCompare.

Por otro lado, las restricciones que se le han puesto al mercado en algunos países probablemente han influido, agrega.

Quienes están dispuestos a arriesgarse a los vaivenes de las bolsas, han visto en el pasado cómo de un segundo a otro el barco puede naufragar.

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Image caption Hay menos mineros creando nuevos bitcoins porque aparentemente se ha vuelto menos rentable que en el pasado.

Bien lo sabe el gigante Amazon, cuando perdió el 95% de su valor entre diciembre de 1999 y octubre de 2001, en medio de la explosión de la burbuja de las empresas tecnológicas.

Pero en ese caso, la empresa dio vuelta a la página y su director ejecutivo, Jeff Bezos, es actualmente el hombre más rico del mundo.

Sin duda Amazon es Amazon, mientras que el mundo de las criptomonedas maneja dinero que solo existe virtualmente.

Con todo, son pocos los expertos que a esta altura del partido apuestan por un repunte de gran magnitud.

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Rodrigo Duterte: quién es el presidente de Filipinas con el que comparan a Jair Bolsonaro y que quiere crear un “escuadrón de la muerte”

El presidente Rodrigo Duterte con un rifleDerechos de autor de la imagen Reuters
Image caption El presidente de Filipinas propone la creación de un grupo civil armado y anima las ejecuciones extrajudiciales.

El estilo mostrado por el presidente electo Jair Bolsonaro durante la campaña electoral en Brasil provocó que algunas publicaciones internacionales le pusieran el apodo de “Trump brasileño”.

Pero el militar también ha generado comparaciones con Rodrigo Duterte, el presidente que gobierna Filipinas con mano de hierro.

Tanto la revista estadounidense The New Yorker como el Council on Foreign Relations (CFR), organización sin ánimo de lucro que publica la prestigiosa revista Foreign Affairs, destacan las similitudes entre sus discursos, en particular en lo referente a la actuación de la policía y ejecuciones extrajudiciales.

Y aunque los líderes son diferentes ideológicamente (Duterte viene de la izquierda), ambos apelan a los ciudadanos prometiendo combatir el crimen y la corrupción por medio de la fuerza.

Esta semana, el filipino volvió a atraer atención del mundo al proponer la creación de un grupo civil armado para hacer frente al Nuevo Ejército Popular, un grupo comunista rebelde creado a finales de la década de 1960 y que hoy en día sigue activo en este archipiélago del sudeste asiático.

El presidente de Filipinas afirmó que la milicia que pretende crear tendrá poderes para matar a sospechosos de ser revolucionarios, drogadictos y hasta personas que vaguen sin propósito por las calles y se llamará “Escuadrón de la Muerte de Duterte”.

En Brasil, la seguridad pública fue uno de los principales temas de la campaña presidencial. En 2017, el país registró el mayor número de homicidios de su historia: 63.800, según el Foro Brasileño de Seguridad Pública. Eso equivale a siete asesinatos por hora.

En Filipinas, la cifra de homicidios fue de 12.500 en 2015, el año anterior a la elección de Duterte, aunque la población del país es poco más de la mitad de la brasileña.

Los datos de 2016 de la Oficina de las Naciones Unidas sobre Drogas y Delitos muestran los altos índices de homicidios en ambos países.

Brasil registró una tasa de 29,5 homicidios por cada 100.000 habitantes, frente a los 5,9 de Argentina. Filipinas, que registra el peor resultado del sudeste asiático, tiene 11,02 casos por 100.000 habitantes, frente a apenas 0,49 de Indonesia.

En ese contexto, las visiones del brasileño y del filipino se basan en el fuerte discurso contra la crisis y la defensade la violencia policial como forma para restablecer el orden.

Duterte, sin embargo, va mucho más allá: su gobierno predica el asesinato de traficantes y drogadictos como política de Estado, además de alentar abiertamente a policías y civiles a cometer esos homicidios.

¿Quién es Rodrigo Duterte?

Duterte nació el 28 de marzo de 1945 en Maasin. Hijo de un ex gobernador de la provincia de Davao, se graduó en Ciencias Políticas y Derecho. En los años 1970 fue fiscal de Davao, donde fue elegido alcalde en 1988.

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Image caption Las polémicas declaraciones de Duterte son percibidas por sus seguidores como honestas y espontáneas.

En esa época, el municipio era conocido como la “capital de los asesinatos” en Filipinas. Durante sus siete mandatos no consecutivos (más de 22 años), la criminalidad cayó, aunque la ciudad sigue como una de las más violentas del país.

Duterte introdujo el toque de queda para menores no acompañados y prohibió la venta y el consumo de alcohol en ciertas horas. Pero la mejora en los indicadores de seguridad fue resultado, en gran parte, de asesinatos extrajudiciales de sospechosos de crímenes y de drogadictos.

Según la organización internacional Human Rights Watch, esos homicidios eran ejecutados por hombres armados en motos. Las estimaciones de varios activistas indican que más de 1.000 de esos asesinatos se produjeron durante los mandatos de Duterte en la ciudad.

La HRW encontró evidencias de “complicidad” e “implicación directa de oficiales del gobierno local y miembros de la policía” en las muertes. Duterte, por otro lado, siempre ha negado la existencia de escuadrones de la muerte, aunque uno de sus apodos es “el justiciero”.

¿Por qué es popular?

Duterte fue elegido presidente en 2016 con la cifra record de 16,6 millones de votos. Sus niveles de popularidad alcanzaron el 88% en julio de este año, aunque actualmente están en el 75%, según la organización Pulse Asia Research.

“Tiene ese halo populista en la forma de hablar. Es un hombre del pueblo, dispuesto a decir lo que otros no dirán”, explica Champa Patel, jefe del programa Asia-Pacífico del think tank británico Chatham House.

“Es visto como alguien que va a solucionar los problemas con la droga que ha tenido el país. Durante su campaña, el filipino prometió una guerra incesante contra traficantes y drogadictos. Y ese discurso antidrogas agrada a una parte significativa de la población”.

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Image caption En septiembre de 2016, Duterte se comparó con Adolf Hitler en un discurso.

“Olviden las leyes sobre derechos humanos, si soy elegido presidente, haré lo mismo que cuando fui alcalde. Es mejor que los traficantes, los ladrones armados y los vagabundos se vayan porque voy a matarlos“, dijo Duterte en un acto de la campaña presidencial.

“Voy a arrojarlos en la Bahía de Manila para que alimenten a los peces”.

Al celebrar su victoria, alentó a civiles armados a matar a traficantes. “Siéntanse libres de llamarnos o hágalo usted mismo, si tiene un arma”, afirmó en un discurso transmitido a nivel nacional. “Abátanlos y les daré una medalla.”

Los críticos de Duterte temían que los asesinatos extrajudiciales se extendieran por Filipinas. Pocas semanas después de su posesión, casi 2.000 individuos supuestamente vinculados al narcotráfico fueron asesinados por policías o grupos de vigilantes.

Actualmente, de acuerdo con HRW, ya son más de 12.000, lo que incluye a inocentes y víctimas por error.

Parte de los homicidios son ejecutados por asesinos a sueldo que actúan bajo el mando de autoridades locales. En 2016, BBC entrevistó a una mujer que dijo recibir cerca de US$430 por cada ejecución de traficantes.

Para Amnistía Internacional, se trata de una guerra a los pobres y de una “industria de la muerte” que afecta a poblaciones desfavorecidas. También se acusa a la policía de matar a sospechosos para ganar recompensas, además de inventar pruebas y robar a víctimas.

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Image caption “En Filipinas hay 3 millones de drogadictos y me alegraría masacrarlos”, dijo Duterte en 2016.

Duterte no tolera críticas a su política. La senadora Leila de Lima, una firme opositora a esta guerra antidroga, intentó responsabilizar al presidente por los escuadrones de la muerte de Davao.

Está detenida desde el año 2017, acusada de tráfico de drogas. Ella alega que su encarcelamiento tiene detrás motivaciones políticas y que el presidente pretende silenciarla.

El presidente filipino a menudo causa espanto con sus declaraciones. En septiembre de 2016, por ejemplo, se comparó a Adolf Hitler en un discurso en Davao. “Hitler masacró a 3 millones de judíos, en Filipinas hay tres millones de drogadictos y me alegraría masacrarlos”, dijo.

Sin embargo, esas cifras son incorrectas. Cerca de seis millones de judíos murieron en Europa durante el nazismo.

En un mitin en 2016, el presidente filipino lamentó no haber tenido la oportunidad de violar a una religiosa australiana, muerta durante una rebelión en una prisión de Davao en 1989, cuando era el alcalde de la ciudad.

Jacqueline Hamill fue rehén de los presos, que la violaron.

Duterte dijo que “cuando los cuerpos fueron retirados (…) miré su cara, hija de p …, parecía una hermosa actriz estadounidense. Estaba enojado porque la violaron, pero era tan bonita que el alcalde debería haber sido el primero. Qué desperdicio”.

El ascenso de dos hombres fuertes

Tanto Bolsonaro como Duterte están incluidos en una creciente lista de líderes políticos con perfil autoritario, nacionalista, populista y que desprecian normas liberales como la independencia del poder judicial.

Entre esas figuras están también Vladimir Putin (Rusia), Viktor Órban (Hungría), Recep Tayyip Erdogan (Turquía) y Donald Trump (Estados Unidos).

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Image caption Solo unas semanas después de llegar al poder, 2.000 personas supuestamente ligadas al narcotráfico fueron asesinadas en Filipinas.

“Prometen soluciones simples e insuficientes para problemas complejos. La idea de que el problema de seguridad se resuelve matando a los traficantes y a los drogadictos es ilusorio”, dice el sociólogo Sergio Costa, profesor del Instituto de América Latina de la Universidad Libre de Berlín.

Una de las cartas más relevantes de los “hombres fuertes” es, sin embargo, usar la inseguridad a su favor.

“Juegan con ese sentimiento colectivo de miedo y prometen restaurar la ley y el orden, son figuras auténticas, con tendencias autoritarias”, explica Léonie de Jonge, experto en populismo de derecha de la Universidad de Cambridge, en Reino Unido.

“En el exterior, puede parecer una locura, pero en sus países están revitalizando la confianza del pueblo. Son como salvadores, héroes“, completa.

Otro aspecto de estos líderes, destaca Costa, es el intento de traer la política al campo de la existencia. Es decir, la discusión pasa a ser sobre proteger un estilo de vida contra, por ejemplo, refugiados, inmigrantes, musulmanes, en lugar de sobre propuestas de gobierno.

En Brasil, la sexualidad ha sido muy usada para mostrar una forma de vida supuestamente amenazada: la familia y los niños inocentes. Se ha construido un enemigo imaginario para que las decisiones del electorado estén motivadas por el miedo existencial. Ahí es donde esos hombres fuertes son capaces de controlar mejor a sus electores”, concluye.

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G20 en Argentina: 4 gráficos que muestran el poder económico de sus países y cómo se ubican los de América Latina

Sede del G20 en Buenos Aires, ArgentinaDerechos de autor de la imagen AFP
Image caption El G20 realiza su cumbre con líderes de los países en Buenos Aires el 29 y 30 de noviembre.

Son los más poderosos en términos económicos y políticos. Y por ello, los que generan más impacto en el mundo.

Hablamos del grupo de los 20 o G20, que está compuesto por la Unión Europea como entidad y 19 países, y que este viernes y sábado sus líderes se reúnen en Buenos Aires, la capital de Argentina.

El G20 es el principal foro internacional para la cooperación económica, financiera y política con el objetivo de abordar los grandes desafíos globales y buscar generar políticas públicas que los resuelvan.

Pero en números concretos, ¿quiénes son los más poderosos económicamente dentro del G20? ¿Qué países tienen más inflación? ¿Y cuáles son los que cuentan con mayor desocupación?

En BBC Mundo te lo mostramos en 4 gráficos.

Miembros

El G20 comenzó como un foro de ministros de Finanzas y presidentes de bancos centrales en 1999 tras una reunión de ministros de Finanzas del G7, que vieron la necesidad de contar con un grupo más inclusivo, que generara un mayor impacto, explica el G20 en su página de internet.

En 2008, durante la crisis financiera internacional, las cumbres del G20 comenzaron a incluir también reuniones a nivel de jefes de Estado y de Gobierno, y la agenda temática se amplió.

Y al observar el mapa, el G20 está presente en gran parte del planeta.

El G20 está formado por 19 países más la Unión Europea. América Latina solo cuenta con tres representantes: Argentina, Brasil y México.

Pero el grupo también tiene invitados permanentes como España y cada año el país que preside la cumbre puede invitar también. Este año Argentina invitó a Chile y Países Bajos.

No hay ningún documento oficial que indique los requisitos de un país para integrar el G20, sin embargo los que lo componen son países que tienen una economía medianamente grande, estabilidad legal, interconexión financiera, que sean confiables, influyentes y efectivos para otros países.

Poder económico

En Banco Mundial señala que en 2017 el Producto Interno Bruto mundial fue de US$80,6 billones.

En conjunto, los miembros del G20 representan el 85% del producto bruto global, por lo que esto equivale entonces a US$69,2 billones, aproximadamente.

El G20 también agrupa el 75% del comercio internacional y un poco más del 80% de las inversiones globales en investigación y desarrollo.

Y en total, el G20 concentra a dos tercios de la población mundial.

En el caso particular de Argentina, Brasil y México, sus economías no representan un peso muy fuerte dentro del G20 si se las compara con los grandes jugadores como Estados Unidos, China y Japón.

En total, el PIB de los países de América Latina en el G20 sumados representan solo US$3,84 billones aproximadamente, un 5,5% del total de PIB de la UE, según datos del Banco Mundial de 2017.

Inflación

Pese a que el G20 agrupa a las economías más fuertes, hay algo de lo que no pueden escapar: la inflación.

Pero la elevación del nivel general de precios afecta a unos países del G20 más que a otros.

Dos de los países de América Latina que conforman el G20 tienen la inflación más alta.

Argentina lidera el listado de los países del G20 con mayor inflación con 31,8% anual, según datos de 2017 del Fondo Monetario Internacional.

En segundo lugar y con casi la mitad del líder de la tabla se ubica Turquía, con el 15% de inflación y en tercer lugar está México, con el 4,8%.

Brasil, en cambio, se ubica en el puesto siete, con 3,7% de inflación anual en 2017.

Desempleo

Entre los 10 países del G20 con mayor tasa de desocupación, solo uno es de América Latina: Brasil.

El gigante sudamericano se ubica en el cuarto puesto con un 13,3% de tasa de desempleo anual, según datos de la Organización Internacional del Trabajo.

El primer lugar lo ocupa el único país del continente africano que es parte del G20: Sudáfrica con 27,3% de tasa de desempleo en 2017.

Luego le sigue Grecia, con un 21,5% y en tercer puesto España, con 17,2%.

Entre los latinoamericanos, Argentina registró en 2017 una tasa de desocupación del 8,5% ubicándose en el puesto 13 y México, casi al final de la tabla (en la posición 41) con un 3,4% de desempleo.

Y justamente este último aspecto será tema de debate en la cumbre del G20 en Buenos Aires.

“El G20 2018 se enfocará en el futuro del trabajo, que implica pensar en una educación que brinde igualdad de oportunidades, infraestructura para el desarrollo y un futuro alimentario sostenible”, señala el foro.

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Qué es el G20 y qué países de América Latina participan (y lo que ganan con estar ahí)

Mauricio MacriDerechos de autor de la imagen Getty Images
Image caption Mauricio Macri recibirá a los líderes de las principales economías del mundo en Buenos Aires en medio de una grave crisis económica.

A diferencia de la final de la Copa Libertadores entre Boca y River, suspendida por razones de seguridad, Argentina espera que la cumbre del Grupo de los 20 no sufra contratiempos.

Este viernes y sábado llega por primera vez a Sudamérica el G20, reunión de los líderes de las principales potencias mundiales y las economías emergentes en un foro de discusión de temas financieros y políticos.

El grupo está compuesto por la Unión Europea y 19 países: Alemania, Arabia Saudita, Argentina, Australia, Brasil, Canadá, China, Corea del Sur, Estados Unidos, Francia, India, Indonesia, Italia, Japón, México, Reino Unido, Rusia, Sudáfrica y Turquía.

Juntos representan el 85% del producto bruto global, dos tercios de la población mundial y el 75% del comercio internacional.

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Image caption Donald Trump tendrá una reunión con Xi Jinping en un lugar secreto.

El G20 comenzó hace dos décadas con un perfil bajo: un foro de ministros de Finanzas y presidentes de bancos centrales. Pero en 2008, en medio de la crisis financiera internacional, se transformó en una cumbre de líderes mundiales.

Las alarmas se habían encendido, Wall Street seguía a la deriva y los gobiernos trataban de ponerse de acuerdo para contener la expansión de la crisis. Fue en ese contexto de urgencia, que el foro apareció como el mejor espacio disponible para la toma de decisiones.

Entonces la cumbre se celebró en Washington y trató de la reforma del sistema financiero. Ahora es Buenos Aires el escenario donde los líderes se dan cita en la cumbre de dos días que comienza este viernes.

La estrella de las reuniones bilaterales será el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que, según confirmó la Casa Blanca, tendrá encuentros privados con los líderes de Alemania, Argentina China, Corea del Sur, India, Japón y Turquía.

En un principio se había anunciado también un encuentro con el presidente de Rusia, Vladimir Putin, pero este jueves fue cancelado.

¿Cuál de todos genera más expectativa? La cena Trump-Xi Jinping, prevista para el sábado en un lugar secreto, llega en plena guerra comercial que ha puesto en duda la confianza en el sistema de comercio internacional.

La “troika latinoamericana”: Argentina, Brasil y México

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¿Por qué la economía argentina es la más frágil de América Latina, después de la de Venezuela?

“El G20 ofrece una oportunidad única para atraer la atención de líderes e inversionistas hacia la región y poner al día sus perspectivas sobre América Latina”, le dice a BBC Mundo Benjamin Gedan, asesor senior del Programa Latinoamericano del centro de estudios Woodrow Wilson International Center for Scholars.

El momento de la reunión es oportuno, explica, dado que los tres países latinoamericanos que son miembros del foro están pasando por significativas transformaciones políticas y económicas.

“Argentina y Brasil, dos de las economías más cerradas del mundo, quieren relevar sus cambios”, en una nueva etapa de apertura al mundo, agrega.

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Image caption El plan económico del presidente electo de Brasil, Jair Bolsonaro, ha despertado incertidumbre en la región.

Y en el caso de Argentina, “el presidente está buscando inversiones extranjeras que le ayuden a demostrar que las políticas promercado son el mejor camino a largo plazo” cuando se trata de crear empleo, reducir la pobreza, mejorar problemas de infraestructura y equilibrar las finanzas públicas. dice Gedan,

Desde su punto de vista, el resto de la región también se beneficia, en la medida que líderes influyentes de todo el mundo aprovecharán la reunión para visitar otros países latinoamericanos.

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Image caption El presidente electo de México, Andrés Manuel López Obrador, no puede asistir al foro porque asume la presidencia este sábado.

Aunque es difícil predecir las ventajas puntuales que cada país puede conseguir con las reuniones políticas y comerciales alrededor de la cumbre, hay expertos que aseguran que las redes de contacto y las gestiones diplomáticas generan beneficios a largo plazo.

“Es una oportunidad para atraer la atención de las potencias hacia la región”, dice Stewart Patrick, director del Programa de Instituciones Internacionales y Gobernabilidad Global del Council on Foreign Relations, en diálogo con BBC Mundo.

“El beneficio más importante es el estatus, el reconocimiento de que los tres países latinoamericanos se pueden sentar en la mesa de la política global”.

Críticas

Una visión crítica del encuentro la tiene Monica de Bolle, investigadora senior del Peterson Institute for International Economics y directora de Estudios Latinoamericanos y Mercados Emergentes en la Universidad Johns Hopkins, en Baltimore.

“No sé si los temas que realmente importan van a estar en la reunión. Tenemos una colosal crisis migratoria en la región que ha sido ignorada por la comunidad internacional, simplemente porque no es una guerra”, comenta en conversación con BBC Mundo.

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Image caption Es probable que la crisis migratoria no sea prioritaria en las discusiones del G20.

“Esta crisis no se va a detener y es probable que no tenga espacio en el G20”, agrega.

La llamada “troika regional” -compuesta por Argentina, Brasil y México- ha estado concentrada en sus problemas internos.

Argentina en medio de una grave crisis económica; Brasil con la incertidumbre que genera la llegada al poder en enero del ultraderechista Jair Bolsonaro; y México, que además de las turbulencias por el acuerdo de libre comercio con Estados Unidos y Canadá, tendrá un nuevo presidente que asume el cargo este sábado: Andrés Manuel López Obrador.

Y precisamente porque estará en la ceremonia de investidura no viajará a Buenos Aires. Tampoco lo hará Bolsonaro por una intervención médica.

Pero aunque no estén físicamente en la reunión, sus nombres y sus intereses estarán de alguna u otra manera representados en las discusiones, dado que son los nuevos mandatarios de las dos mayores economías de la región.

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Image caption Han comenzado las primeras manifestaciones en Buenos Aires contra el G20.

“América Latina podría llevarse mucho más de las aguas revueltas del G20 si abrazara una agenda sencilla, corta, pero que represente los intereses básicos de toda la región”, le dice a BBC Mundo Jorge Argüello, presidente de la Fundación Embajada Abierta, exembajador de Argentina en EE.UU. y autor del libro “¿Quién gobierna el mundo? El rol del G20 en el nuevo orden mundial”.

Intereses comunes, explica, como reglas comerciales más estables, control de capitales especulativos, precios de alimentos sostenibles e inversiones en infraestructura y tecnología.

Pero eso será muy difícil de lograr, señala Argüello, cuando no hay un liderazgo regional, ni una visión estratégica conjunta.

“La troika latinoamericana está envuelta en su propia emergencia doméstica”.

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